Literatura coreana: reseña de Crónica de un lamento de Hong Hyegyeong-Gung



Sinopsis:

Los más recónditos secretos de la corte de la dinastía Joseon, que reinó en Corea entre 1392 y 1910. El Incidente Imo (la condena a muerte lenta por inanición del príncipe heredero, encerrado por su padre, el rey Yeongjo, en un arcón de arroz) forma la trama sobre la que se teje una historia en la que no faltan traiciones y crímenes gratuitos o pasionales, junto a un concepto caballeresco de la fidelidad y el honor.



Editorial: Ediciones del Oriente y Mediterráneo
Año: 1805
Páginas: 196 págs.


Opinión: 

Un libro imprescindible para conocer de primera mano uno de los acontecimientos más sobrecogedores de la historia de Corea, la muerte del príncipe Sado, condenado a morir en un arcón de arroz en nombre de su padre el rey de Joseon. En estas memorias, la viuda del príncipe recoge todo lo que ocurrió y cómo fue su vida en el palacio real desde que entró cuando era apenas una niña.

Según cuentan los registros de la época, el príncipe tenía una enfermedad mental que fue agravándose con los años, llevándole a episodios severos en los que llegó incluso a asesinar a varios de sus sirvientes. Como castigo por sus crímenes, su padre, el rey Yeongjo, le condenó a morir encerrado en un arcón de arroz. Tras ocho días metido en él, murió.

 Estas memorias, escritas por la viuda del príncipe Sado, Hong Hyegyeong-Gung, recogen lo sucedido desde su punto de vista. Como explica ella al comienzo del libro, años después de la muerte de su esposo, su familia fue injustamente acusada por lo ocurrido con el príncipe. Para limpiar su nombre y, sobre todo, para darle una explicación de primera mano a su nieto, el futuro rey Sunjo, Hyegyeong-gung escribió estas memorias cuando tenía casi 80 años. 

En este libro, la autora recoge momentos muy dolorosos, comenzando por la separación de su familia para entrar a vivir en el palacio real a muy temprana edad, el fallecimiento de varios familiares a lo largo de su vida y, principalmente, la enfermedad mental del príncipe y todo lo que tuvo que sufrir en silencio. Es un libro corto pero intenso.



Si conocéis la cultura coreana (y habéis visto algun drama coreano histórico), la manera de actuar y de interaccionar de las personas en aquella época (siglo XVIII) no os sorprenderá. Si no habéis tenido contacto con esta cultura, ciertas cosas os pueden resultar extrañas. Otro término muy común aun en nuestros días es el de la piedad filial (el buen trato de los hijos hacia sus padres) influencia de la filosofía confuciana.

Es una historia muy triste por todo lo que la autora tuvo que sufrir en silencio. Ella misma exculpa a su familia, quienes hicieron lo posible, sobre todo su padre, en intentar que el príncipe hiciera lo correcto. No llega a culpar al rey, padre del príncipe, pero sí es cierto que reconoce que no le prestó la atención debida a su hijo y que no lo trató de manera coherente. Quizás, si hubiese contado con apoyo de su padre, su enfermedad mental no se hubiera agravado hasta ese extremo.

Un libro muy recomendado si disfrutáis con los dramas coreanos históricos.

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